• Los nombres amáricos pueden tener género masculino o femenino.
Existen diferentes medios de expresar el género. Un ejemplo es el
antiguo sufijo -t para formar el femenino, limitado a ciertos modelos y a
ciertos nombres aislados. Los nombres y adjetivos que terminan en -
awi forman normalmente el femenino con el sufijo -t: por ejemplo,
ityop:eya-(a)wi, "etíope" (m.), frente a ityop:eya-wi-t, "etíope" (f.);
sämay-awi, "celestial"(m.), frente a sämay-awi-t, "celestial"(f.). Este
sufijo se utiliza también en nombres y adjetivos basados en el modelo
ket(t)ul, por ejemplo, n?gus, rey, frente a n?g?s-t "reina", y k?ddus,
"santo", frente a k?ddus-t, "santa".
• Algunos nombres y adjetivos forman el femenino con -it: l?k, "chico"
frente a l?k-it, "chica"; bäg, "carnero", frente a bäg-it, "oveja"; s?mag?
lle, "anciano", frente a s?mag?ll-it, "anciana"; tota, "mono", frente a tot-
it, "mona". Otros nombres tienen esta terminación de femenino aunque
no existe un opuesto masculino: es el caso de särar-it. "araña", o azur-
it, "remolino". Existen también, sin embago, nombres que tienen el
sufijo -it y se comportan gramaticalmente como masculinos: säraw-it,
"ejército"; nägar-it, "gran tambor".